Los virus no entran por los pies ¡Ya está aquí!
– ¡Me tiemblan hasta las pestañas! – me dijo en una ocasión mi hijo en un momento de máxima excitación. Pues así estoy yo ahora mismo. Temblando como una hoja. Y es que la salida…
– ¡Me tiemblan hasta las pestañas! – me dijo en una ocasión mi hijo en un momento de máxima excitación. Pues así estoy yo ahora mismo. Temblando como una hoja. Y es que la salida…